
FOTO CORTESÍA ISABEL BAKERY
En una casa del Valle del Río Grande, una panadería operada desde la cocina familiar se ha convertido en un negocio local que atrae a clientes a través de redes sociales y recomendaciones de boca en boca.
Perla Isabel Luna, dueña de Isabel Bakery y originaria de Matamoros, México, comenzó su emprendimiento en el año 2024.
“Más o menos en Navidad […] yo siempre he hecho postrecitos como para mi familia o así detallitos, y a mi esposo se le ocurrió que hiciera unos croissants”, Luna dijo.
Agregó que nunca había hecho este tipo de postres e inició con tutoriales de YouTube.
“Me empezó a gustar mucho el proceso, que es muy complejo”, Luna dijo. “Así inició todo, desde empezar a regalar, se convirtió en un negocio”.
Compartió que, a lo largo de su experiencia con la panadería, uno de los mayores retos ha sido las jornadas nocturnas necesarias para hornear.
“Ser panadero es despertarse desde las 4 de la mañana para empezar a hornear,” Luna dijo. “[…] Y pues también a veces las desveladas terminan a la 1 o 2 a.m.”.
Dijo que mientras se daba a conocer con más clientes, iba a plazas y pop-up markets a ofrecer su producto.
“Entendía que era un transcurso que tenía que pasar en lo que me seguía gente”, Luna dijo.
También agregó que después de unos meses una cafetería la contactó para surtir su pan.
“Se llama 956 Coffee y ellos nos contrataron para surtir croissants de Nutella”, Luna dijo. “Esto y los pop-up markets fue lo que nos elevó [los clientes] más”.
Dijo que uno de sus principales enfoques es que los productos y el sabor de Isabel Bakery sean los mejores, lo más saludables posibles sin ingredientes procesados.
“Nos gusta resaltar mucho que usamos productos muy bien seleccionados”, Luna dijo. “Nos enfocamos en que la mantequilla pues sea mantequilla de verdad […] y también en la textura del pan”.
Para este año, la dueña de Isabel Bakery dijo que espera crecer más su negocio.
“Estamos trabajando en un LLC; queremos formalizar más el negocio”, dijo. “También yo, como mexicana, pues es algo nuevo para mí, todo el sistema acá”.
Y para el futuro a mediano plazo, Luna dijo que quiere adquirir un establecimiento fuera de su casa.
“Proyectando todo eso a futuro, yo creo que en unos dos o tres años […] queremos aprovechar lo más que se pueda desde [casa]”, agregó.
Como consejo para quienes buscan iniciar su propio negocio, Luna enfatizó que el primer paso es el más difícil.
“Les diría que se animen”, dijo. “[…] Luego, ya pues todo lo que sale en el camino pues ahí vas viendo cómo resolver”.


