Universidades de Texas, agencias estatales deberán revelar detalles de trabajadores visados

Valeria Tokun Haga/GRÁFICA RIDER
El gobernador Greg Abbott ordenó a las universidades públicas y agencias estatales entregar datos sobre contrataciones con visas H-1B y congelar nuevas peticiones, con el objetivo de priorizar empleos para tejanos, de acuerdo a un comunicado del 27 de enero.
De acuerdo al Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, la intención de las visas H-1B es ayudar a los empleadores que no pueden obtener habilidades y destrezas empresariales de la fuerza laboral estadounidense a autorizar, temporalmente, empleo de personas que de lo contrario no están autorizadas para trabajar en el país.
En el comunicado, Abbott afirmó que las agencias estatales y universidades públicas no pueden contratar bajo visas H-1B sin un permiso escrito de la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas (TWC, por sus siglas en inglés) hasta el 31 de mayo del 2027.
Mark Kaswan, un profesor de la Escuela de Ciencias Políticas, Asuntos Públicos, Jurídicos y Estudios de Seguridad de UTRGV, dijo que el efecto de esta orden puede ser un “gesto vacío” o “muy serio”, dependiendo del liderazgo de la TWC.
“Puede ser muy serio y esencialmente hacer imposible que las universidades como UTRGV, una universidad muy internacional, contrate a las mejores personas”, Kaswan dijo.
Añadió que Abbott ha mostrado interés en la contienda presidencial del 2028, y esto puede ser visto como su modo de “tomar acción” en inmigración.
En su comunicado, dijo que inició la congelación debido a reportes recientes de abuso en el programa federal de visas H-1B y para asegurar que los trabajos americanos sean dados a trabajadores americanos, entre otras razones escritas.
“El programa se ha utilizado con demasiada frecuencia para cubrir puestos de trabajo que, de otro modo, podrían–y deberían–haber sido ocupados por texanos”, el gobernador escribió.
Las agencias estatales e instituciones públicas de educación superior deben de presentar sus informes de contratación para el 27 de marzo, indicando lo siguiente:
- Nuevas peticiones y renovaciones de patrocinio la entidad pidió en el 2025
- El número actual de personas con visas y su país de origen
- Clasificaciones y descripciones de trabajo de cada persona con visa
- La fecha de vencimiento prevista de cada visa
- Documentación que demuestre que se hicieron esfuerzos para brindar a los candidatos calificados
de Texas una oportunidad razonable de postularse para los puestos que posteriormente fueron ocupados por titulares de visas H-1B
Patrick Gonzales, vicepresidente de Marketing y Comunicación de la Universidad, escribió a The Rider en un correo electrónico el 2 de febrero que el Sistema de la Universidad de Texas y las 13 instituciones de UT han enviado la información ordenada por el gobernador.
“Las instituciones están cumpliendo con la órdenes del gobernador al congelar las nuevas solicitudes de visado H-1B”, Gonzales declaró.
Agregó que UTRGV está esperando más instrucciones de la TWC en cómo las futuras contrataciones van a funcionar.
Kaswan dijo que la solicitud de proporcionar este tipo de información no plantea problemas de privacidad para contratar, pero los esfuerzos de proporcionar documentación sobre las medidas adoptadas para contratar a tejanos calificados son “preocupantes”.
“Por ejemplo, cuando anunciamos puestos para nuevos profesores, esto es algo que es muy estándar, y las personas en Texas tienen la misma oportunidad de aplicar como cualquier persona en el mundo”, dijo. “Esto se da a entender como que hay algún tipo de discriminacion a la gente por parte del estado de Texas”.
De acuerdo al centro de datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigracion de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), hay 41,571 personas trabajando bajo una visa H-1B en Texas al 30 de septiembre, menos del 1% en comparación con la población actual del estado de 31.7 millones de personas.
UTRGV emplea a 45 personas contratadas con visas H-1B, de acuerdo a la lista.
Kaswan dijo que uno de los impactos a largo plazo de esto, específicamente en la contratación de profesorado, es que los aplicantes piensen que no pueden confiar en Texas cuando buscan un trabajo.
“No pueden tener ninguna expectativa de que serán tratados equitativamente por el estado de Texas”, dijo. “Esta política puede tener un efecto desmoralizador en nuestra capacidad para atraer a profesores altamente calificados”.


