
Jose Rodriguez/THE RIDER
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Antes de que UTRGV obtuviera su nombre actual, estudiantes en la Universidad de Texas–Pan American se reunieron cerca de la estatua Bronc para oponerse a la intervención de los Estados Unidos en Vietnam. Entre ellos, estuvo Aziz Showery, un antiguo alumno que dijo que sus conversaciones con soldados que regresan formaron su decisión de alzar la voz.
Showery, un residente del Valle del Río Grande desde hace mucho tiempo, abrió su negocio familiar de seguros en 1989, de acuerdo al sitio web de Aziz Showery Insurance Agency, Inc.
“[Los soldados] no estaban felices de estar ahí porque sentían que lo que estaban haciendo no era correcto”, dijo.
Showery dijo que el problema fue personal porque estaban mandando a sus amigos a pelear y temía que él fuera el siguiente.
“Perdí algunos amigos en Vietnam”, dijo. “Entonces, yo solamente dije, ‘No, tenemos que hacer algo con esta guerra’”.
Showery dijo que él y otros estudiantes organizaron la manifestación cerca del centro católico estudiantil Newman, Los participantes se reunieron y demostraron sus carteles oponiéndose a la guerra.
Dijo que la administración de la universidad no estaba de acuerdo en cómo reaccionar, agregando que un administrador le advirtió a los estudiantes a no protestar, mientras que un profesor de inglés afirmó sus derechos constitucionales para hacerlo.
“Tienes libertad de expresión”, Showery dijo. “Puedes protestar lo que quieras protestar”.

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Agregó que la oposición a la guerra le trajo consecuencias más allá del campus. Sus puntos de vista lo siguieron en el mercado laboral después de la graduación.
“Cuando me hicieron esa pregunta, ‘¿Apoyaste a la guerra de Vietnam?’ y dije que no, no me contrataron”, Showery dijo.
Dijo que después se convirtió en educador, trabajando con estudiantes migrantes buscando diplomas equivalentes al de la preparatoria y enseñando en la institución heredada. Showery dijo que esas experiencias reforzaron su empatía y su conciencia social que ha formado su activismo.
Más de cinco décadas después, las manifestaciones de estudiantes siguen llamando la atención en toda la nación. Aunque los problemas son diferentes, dijo que las motivaciones detrás de las protestas siguen siendo similares.
“Cada vez que veo a las personas protestar de lo que sea, yo digo, ‘Tienes toda la razón’”, Showery dijo.
A pesar de las diferencias, dijo que cree que el impulso de desafiar a las injusticias persiste.
“Yo pienso que lo que aprendimos protestando contra la guerra de Vietnam sigue aquí”, Showery dijo.
El graduado de UTPA enfatizó la importancia de protecciones constitucionales, particularmente la libertad de expresión, que permitía a los estudiantes de su época organizarse públicamente sin temor a represalias legales.
Reflexionando en sus experiencias, Showery agregó que cada generación necesita decidir por sí mismos si alzar la voz.
“Si no te levantas por lo que crees que está mal, entonces, vas a perder lo que tienes”, dijo.
Showery instó a los estudiantes a acercarse al movimiento cívico con empatía, alentándolos a considerar como las políticas y los eventos pueden afectar a otros.
“Si estuvieras en sus zapatos, ¿cómo te gustaría ser tratado?”, dijo.
Más de medio siglo después de que los estudiantes se reunieron en la estatua del Bronc para protestar en la guerra de Vietnam, dijo que el disentimiento público sigue siendo parte vital de la vida democrática y espera que las futuras generaciones sigan usando su voz.
–Traducido por Sofía Cantú Sauceda


