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Dos profesores de la Escuela de Ciencias Integradas Biológicas y Químicas (SIBCS, por sus siglas en inglés) son parte de una colaboración multi-institucional para monitorear condiciones climáticas y relacionadas con el agua en el Valle del Río Grande.
La colaboración nació de una subvención de $1.2 millones financiada por el Proyecto de Investigación y Educación de Universidades Minoritarias en la NASA.
La beca de tres años comenzó en agosto del 2025 y estableció al Proyecto del Instituto Virtual de Aprendizaje Temporal y Aditivo (VITAL, por sus siglas en inglés).

Sofía Cantú Sauceda/THE RIDER
Teresa Feria Arroyo, directora de SIBCS e investigadora principal de VITAL, dijo que el propósito de su proyecto es crear sensores biodegradables que puedan monitorear parámetros como la temperatura, precipitación y la humedad. Será una combinación de investigación y educación en clases.
“Todavía seguimos hablando sobre los parámetros que serán medidos con los sensores”, Feria Arroyo dijo. “Ya tenemos unos [sensores] en el mercado, pero no son biodegradables”.
Dijo que los sensores también serán usados junto con datos históricos de la NASA para construir mapas de posibles brotes de enfermedades transmitidas por vectores que podrían prevenirse.
Feria Arroyo dijo que el Valle es una región importante para colocar este equipo debido al ambiente, las personas, el ecosistema y el hecho de que es una zona propensa a inundaciones.
“Todo esto hace que esta región sea única para hablar de este proyecto, el componente educacional y estas actividades para la comunidad y de aprendizaje con servicio”, dijo.

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Eloi Camprubi-Casas, profesor asistente de astrobiología y co-investigador principal de VITAL, dijo que su rol en el proyecto se basa en el lado de las ciencias geológicas y planetarias.
“Yo quiero ver si esta red de sensores nos puede decir algo sobre cualquier paralelismo que podamos ver entre el secado del Valle del Río Grande y el secado del antiguo Marte”, Camprubi-Casas dijo.
Agregó que la región ha experimentado décadas de sequía y uso de agua abundante.
Camprubi-Casas dijo que la beca es una gran forma de conectar con otras universidades de Texas.
“Los estudiantes son el corazón de esto”, dijo. “En un futuro, [la beca] podrá ayudar a enseñar en clase”.
Camprubi-Casas agregó que sus estudiantes universitarios aprenderán sobre bases de datos, como usarlas y la información que guardan.
“Trabajarán no solo en ideas locas de lo que piensen que puede ser una misión pero en realidad usarán datos de una misión de verdad”, dijo.
Feria Arroyo agregó que “este es el núcleo de la universidad, especialmente para los estudiantes que estamos sirviendo por ser una institución al servicio de los hispanos”.
Desde que la beca fue otorgada el otoño pasado, el equipo ha trabajado en reclutar y compartir el proyecto con los estudiantes y probar algunos componentes biodegradables, según Feria Arroyo.
“Ha sido emocionante hasta ahora,” dijo. “En unas semanas, las personas de las diferentes universidades empezarán a explorar el área y ver dónde pueden ubicar los sensores”.
Para VITAL, la universidad trabajará junto a Chukwuzubelu Ufodike, profesor asistente en el Departamento de Tecnología de Ingeniería y Distribución Industrial en la Universidad de Texas A&M; Matthew Minus, profesor asistente de química en la Universidad de Prairie View A&M; Suzanne A. Pierce, profesora asistente de investigación en el Instituto de Ciencias Ambientales de la Universidad de Texas en Austin; y Francisco Guajardo, director ejecutivo del Museo de Historia del Sur de Texas.
El Museo de Historia del Sur de Texas, ubicado en Edinburg, ayudará a crecer el alcance a la comunidad compartiendo los hallazgos, las herramientas y los componentes educativos del proyecto y sus datos, según Feria Arroyo.
Para el futuro, Camprubi-Casas dijo que el proyecto es importante para UTRGV para mostrar que la universidad puede trabajar de diferentes formas.
“Pienso que muestra que no somos ponis de un solo truco”, dijo. “Yo pienso que nunca lo fuimos, pero creo que las personas a veces si nos veían de esa forma”.
Feria Arroyo dijo que espera poder empoderar a los estudiantes y la comunidad por medio de VITAL.
“Queremos traerles información sobre la NASA, la misión, lo que ofrecen y darles el potencial de opciones para futuras carreras”, dijo. “Y queremos un éxito duradero tanto para quienes participen como para la comunidad”. e them potential career options,” she said. “And we want long-lasting success for who is participating as well as the community.”




