
La corte federal de apelación negó la petición de audiencia del caso de la ley del 2001 de Texas que permitía a ciertos estudiantes indocumentados pagar matrícula estatal, haciendo que la educación superior más costosa para algunos.
El 8 de septiembre, la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos para el Quinto Circuito denegó la solicitud de una nueva audiencia para el Texas Dream Act.
Esta decisión afecta a estudiantes indocumentados que pagan matrícula estatal en universidades y colegios públicos de Texas.
Mark Kaswan, profesor de la Escuela de Ciencias Políticas, Asuntos Legales, Estudios Legales y de Seguridad, dijo que Texas fue el primer estado en tener una política así.
Kaswan dijo que la pérdida de matrícula estatal para los estudiantes indocumentados puede tener un impacto financiero inmediato en estudiantes que quieran continuar con su educación.
“Si intentan continuar su trayectoria educativa, ellos tendrán que pagar la tarifa completa para no residentes,” dijo.
En base al año académico 2026-27, la matrícula para no residentes en UTRGV es de $10,547.60 para el semestre de otoño y primavera, comparado con los $5,411.60 para estudiantes residentes, incluyendo costos adicionales, de acuerdo al sitio web de la universidad.
Kaswan agregó que los estudiantes indocumentados también tienen restricciones en ayuda financiera del estado o federal, haciendo más difícil lidiar con el aumento de matrícula.
“Lo eliminará o casi hacerlo, eliminará la inscripción de estudios indocumentados”, Kaswan dijo.
El problema podría afectar estudiantes que sean indocumentados y también los pueden poner como objetivo ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) si se les proporciona su información a la agencia del estado cuando intenten continuar su educación, de acuerdo con Kaswan.
Mariel Rodriguez, estudiante de segundo año de justicia penal, dijo que las noticias eran alarmantes y que el estatus legal de un estudiante no debería impedirles de continuar su educación.
“Creo que el estatus legal no debería estar involucrado en nuestra búsqueda de una mejor educación”, dijo.
Rodriguez agregó que ella tiene amigos que están bajo la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y estos cambios pueden desalentar de continuar la universidad en UTRGV.
“Muchos de nuestros estudiantes, muchos miembros de nuestra comunidad … son hijos de inmigrantes”, dijo.
Rodriguez dijo que ella espera que universidades y legisladores continúen haciendo que la educación superior sea más accesible para los estudiantes.
Katie Garcia, estudiante de primer año de biologia, dijo que ya es difícil para los estudiantes que son residentes pagar la matrícula, entonces será aún más difícil para los estudiantes indocumentados pagar su matrícula debido a su financiamiento limitado.
“Legisladores deberían considerar a quién afecta”, Garcia dijo sobre cuando se pasan o se niegan las leyes.
Kaswan dijo que los argumentos históricos que rodean el Texas Dream Act están centrados en sí el estado debería dar beneficios a estudiantes indocumentados.
Partidarios argumentan que el acceso a la educación da mejores oportunidades a estudiantes de tener dependencia financiera y oportunidades de trabajo, mientras que opositores argumentan que los recursos del estado sólo deberían beneficiar ciudadanos estadounidenses.
Kaswan dijo que muchos estudiantes bajo esta política fueron traídos a los Estados Unidos desde niños y tenían poco control sobre su estatus de migratorio
Para estudiantes que tienen barreras financieras, Kaswan dijo que pueden intentar aplicar a préstamos privados, aunque estas tienen tarifas de intereses más altos.
–Traducido por Hugo Sepúlveda

