
Karla Hernandez/THE RIDER
Una pequeña caja de trinkets, ubicada en la parada del autobús del campus de Brownsville, llena de pequeños objetos como llaveros, figuritas, cartas de Pokémon y más, se ha convertido en una forma de unir a la comunidad de estudiantes.
Michelle Garcia, una estudiante de último año de educación de la infancia, dijo que se inspiró en traer la idea al campus de Brownsville después de ver una tendencia en TikTok y puso la caja el 12 de abril.
“Entre a la página de Facebook de los estudiantes de UTRGV, y vi que alguien dijo, ‘¿Por qué no tenemos una en el campus? Deberíamos empezar una.’ Y fue algo chistoso porque yo quería empezar una tambien”, Garcia dijo.
Compartió el proceso de la construcción de la caja con ayuda de su esposo, quien tomó una caja de primeros auxilios y la pintó de rosa para ayudarla. Garcia agregó que uno de los propósitos de la caja es el compartir alegría entre los estudiantes.
“Especialmente ahorita, todo es tan caro”, dijo. “Yo pensé que [era] la mejor manera de tener una caja de trinkets y no tener que pagar por ella. Lo único que tienes que hacer es intercambiar algo por algo”.

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Dariana Fuentes, una estudiante de primer año de biología, dijo que pensó que la dinámica es una gran forma de lidiar con el estrés abrumador de la universidad, sirviendo como una distracción y ayudando a unir a los estudiantes. Le gustaría ver más de esto en el futuro.
Garcia dijo que ella se emocionó al ver otros estudiantes inspirarse en el concepto, haciendo sus propias cajas, y cómo esto ayuda a compartirlo en el campus. Dijo que le gustaría traer una caja de trinkets al campus de Edinburg.
Cuando The Rider le preguntó qué le diría a los estudiantes que desean llevar un concepto como este a la comunidad estudiantil, pero que tal vez tengan miedo de hacerlo, respondió, “Simplemente háganlo; honestamente, no sobrepiensen. Nunca se sabe el impacto que puede tener en alguien. Tal vez, alguien esté teniendo un mal día y, de repente, se encuentre con esta caja, y eso le cambie por completo el día”.
Gonzalo Cerbella, un estudiante de último año de ingeniería eléctrica, dijo que es bastante genial que exista una regla no escrita de que tienes que llevar algo para poder tomar algo.
“Pienso que no es algo que haya visto antes en el campus”, Cerbella dijo. “Es una gran experiencia el solo ver que puedes encontrar y poner algo ahí”.
Agregó que el concepto, como el de la caja de trinkets, expande la creatividad de los estudiantes y los inspira a adentrarse en actividades más allá de las que son organizadas por la escuela.
Garcia dijo que espera que después de que se gradúe en mayo, las personas puedan continuar a transformar la caja con el propósito de compartir el uno con el otro, y espera compartir esta idea con sus estudiantes cuando empiece a ejercer su profesión.
–Traducido por Sofía Cantú Sauceda.



